Tras el intenso sistema frontal que afectó a la Región de Valparaíso y que obligó al Ministerio de Educación a suspender las clases como medida preventiva, la comunidad educativa del Colegio Los Reyes, Sede El Sauce, vivió una significativa jornada de reencuentro con el regreso de sus estudiantes.
Con el propósito de brindar una cálida bienvenida y generar un espacio de contención emocional, durante el primer bloque de clases del jueves 23 de julio se desarrolló la actividad “Toda experiencia nos permite adquirir un aprendizaje”, una iniciativa diseñada por la orientadora de la sede, Miss Beverly Pérez.
La actividad tuvo como principal objetivo invitar a los estudiantes a compartir las experiencias vividas durante los días del temporal, expresar sus emociones y reflexionar sobre los aprendizajes que pueden surgir incluso en los momentos más complejos. A través de conversaciones, dinámicas participativas y espacios de escucha activa, niños y niñas pudieron manifestar cómo enfrentaron esta situación junto a sus familias y compañeros.
Más allá de retomar las clases, esta instancia permitió reforzar un mensaje fundamental: nuestro colegio no solo es un lugar donde se enseñan contenidos académicos, sino también un espacio seguro, cercano y acogedor, donde cada estudiante puede sentirse escuchado, acompañado y valorado. En El Saucito entendemos que la formación integral también implica ofrecer oportunidades para compartir, relajarse, jugar y fortalecer la convivencia escolar, elementos esenciales para el desarrollo emocional y social de nuestros niños y niñas.
El trabajo liderado por Miss Beverly Pérez fue ampliamente valorado por la comunidad educativa, destacando la excelente participación y disposición de los estudiantes, quienes respondieron con entusiasmo y respeto a cada una de las actividades propuestas. La jornada permitió fortalecer los lazos entre el colegio y sus estudiantes, reafirmando el compromiso de la institución con el bienestar de toda su comunidad.
Con iniciativas como esta, Colegio Los Reyes, Sede El Saucito, demuestra que educar también significa acompañar, contener y construir comunidad, especialmente en aquellos momentos en que más se necesita. Porque cada experiencia, por difícil que sea, puede transformarse en una oportunidad para aprender, crecer y seguir avanzando juntos.

