En un ambiente lleno de alegría, color y profunda emoción, el Colegio Los Reyes, en su sede El Sauce, llevó a cabo la celebración oficial del Día de la Familia. La jornada tuvo como objetivo principal consolidar el lazo entre el hogar y la escuela, reafirmando el compromiso de la institución por integrar a los núcleos familiares como el pilar fundamental en el desarrollo integral de sus alumnos.
Desde la dirección del establecimiento destacaron que el éxito educativo y emocional de los niños y jóvenes no se construye de forma aislada. Por el contrario, se logra a través de un trabajo conjunto donde el núcleo familiar es el motor principal. Con este espíritu, la comunidad educativa abrió sus puertas para rendir un merecido reconocimiento a quienes día a día acompañan el crecimiento de los estudiantes.
“Mi tesoro, mi familia”: El centro de la jornada
El hito más significativo de la celebración estuvo a cargo de los propios estudiantes, quienes protagonizaron la actividad central titulada “Mi tesoro, mi familia”.
A través de esta iniciativa didáctica y reflexiva, los alumnos trabajaron en la identificación, reconocimiento y comprensión del valor que sus familias aportan a sus vidas. Las aulas del El Saucito se llenaron de trabajos artísticos, donde los estudiantes plasmaron el rol crucial que juegan sus padres, abuelos y quienes conforman su círculo de confianza.
Esta actividad permitió ver, desde los ojos de los propios niños, cómo ellos valoran el quehacer diario de sus hogares. Comprenden que el apoyo en las tareas, el abrazo tras un día difícil y el acompañamiento constante son el verdadero tesoro que los impulsa a ser mejores”, señaló un representante del equipo docente de la sede.
Un pilar fundamental para el futuro
El Colegio Los Reyes reafirma, a través de estos encuentros, su visión educativa: una escuela de puertas abiertas que no solo entrega contenidos académicos, sino que abraza a la comunidad. La celebración del Día de la Familia en la sede El Sauce no solo dejó postales de sonrisas y abrazos, sino que consolidó la certeza de que, cuando la familia y el colegio caminan de la mano, el futuro de los estudiantes se vuelve mucho más brillante.










